Relación directa y regular

Existen varios factores por los que una familia pueda estar legalmente separada. Quizá se deba a que se ha tramitado un acta de cese de convivencia y, por ende, no pueden compartir el mismo domicilio. Sin embargo, situaciones como estas hacen surgir algunas cuestiones relacionadas con los hijos. Una de ellas tiene que ver con las visitas del padre que no vive con la familia. Este derecho esta tipificado en la Ley chilena como Relación Directa y Regular. A este respecto, la Ley N° 20.680 establece el marco jurídico de este derecho. ¿En qué consiste?

¿Qué es la Relación directa y regular?

Primero queremos aclarar que con el fin de facilitar la redacción, nos referiremos al padre como el progenitor que no vive con sus hijos. Pero puede ser tanto el padre como la madre quien no viva con ellos. Sin importar quien tenga el cuidado personal del menor, las leyes implicadas son igualmente aplicables a ambos.

En ese mismo orden de ideas, ambos padres tienen el derecho de tener trato con sus hijos. Básicamente la Relación directa y regular senta las bases para que puedan ejercer este derecho los padres que no viven con sus hijos.

Y, como su nombre lo indica, esta relación entre padre e hijo debe ser directa y regular. El hecho que sea directa implica que el padre tiene el derecho a convivir con su hijo sin intermediarios. A la misma vez, el hecho que sea regular deja claro que debe ejercerse ese derecho de manera periódica. De hecho, se espera que cada semana haya tiempo designado para que cada padre conviva con su hijo.

Ahora bien, el derecho de visitar regularmente no solo le corresponde al padre que no vive con su hijo. También puede ejercer ese derecho el hijo. Es decir, el hijo debe tener derecho a visitar a su padre de forma regular. Por esa razón, es común que se designen ciertos días para que el hijo se quede a dormir en casa de su padre.

¿Cómo se regula este derecho?

Existen tres formas de establecer legalmente la Relación directa y regular. Son estas:

  1. Acuerdo escrito: Una vez hayan acordado los puntos relacionados a la Relación directa y regular deberán acudir a un abogado. Este pondrá por escrito lo acordado. Entonces deberán presentarlo a un notario público para que lo firme.
  2. Mediación familiar: En caso que no se logre un acuerdo, podrán recurrir a una mediación. Esta es una reunión con un mediador, quien intentará que haya un acuerdo. Si se logran acuerdos, se extenderá un acta de mediación.
  3. Demanda de visitas: Al presentar una demanda, estamos solicitando que sea un juez quien regule el sistema de visitas. Cabe mencionar que la demanda no procederá si no se ha extendido un acta de mediación frustrada.

¿Qué requisitos establece la Ley para poder presentar una demanda?

El primer requisito básico es obtener un acta de mediación frustrada. Esta se extiende como resultado de una mediación familiar donde no se lograron acuerdos. Antes de presentar la demanda, deberás contar con este documento.

Además del acta de mediación frustrada necesitarás presentar el certificado de nacimiento de tu hijo. Con esto compruebas el parentesco con el menor y, por lo tanto, tu derecho a la relación directa y regular. También necesitarás un certificado de domicilio, pues el juicio deberá efectuarse en el juzgado correspondiente al domicilio. Además deberás presentar el certificado de matrimonio, en caso de que haya un vinculo matrimonial.

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