Daño emergente

¿Sufriste un accidente de tránsito en el que tú eres uno de los afectados? ¿O acabas de sufrir un daño debido a la negligencia del dueño de un inmueble? Estos son solo algunos ejemplos por los que es posible demandar indemnizaciones. La Ley en Chile permite tres causales para esto. Estas son: Daño emergente, lucro cesante y daño moral. Puede demandarse por una de ellas o por una combinación de las tres.

¿Qué tipo de daño debe existir para que pueda demandar indemnizaciones?

Un factor determinante es que hayas sufrido un daño patrimonial. Esto es, que hayas sufrido algún tipo de menoscabo de tus bienes. Este daño puede ser causado con dolo, es decir, con intención y con el fin de afectar a terceros. También puede ser por culpa, esto es, por ser responsable de la acción que generó el perjuicio en cuestión.

De acuerdo al Código Civil, artículo 2329, se puede demandar indemnización por “todo daño”. De acuerdo a dicho artículo, el daño en cuestión debe ser reparado. Y el artículo 1556 menciona específicamente la indemnización por daño emergente y lucro cesante.

¿Qué es el daño emergente?

Básicamente hace referencia al empobrecimiento del patrimonio de la persona afectada. Existen don tipos de daño emergente: En sede contractual y extracontractual.

El daño emergente con sede contractual se refiere a un daño causado por incumplimiento de un contrato. Así, para que sea efectivo este tipo de daño, deberá haber algún vínculo legal que una a las partes implicadas.

Por otro lado, el daño emergente con sede extracontractual hace referencia a un daño ocasionado en circunstancias en los que no hay un contrato de por medio. Por ejemplo, pensemos en un accidente de tránsito. El conductor responsable del accidente no tiene ninguna relación legal por medio de un contrato con el afectado. Aun así, causó daño al patrimonio de terceros.

Cabe mencionar que la indemnización por daño emergente solo contempla la restitución de los bienes dañados a su estado original.

¿Qué puedo presentar como comprobantes de daño emergente?

Teniendo en cuenta la premisa de que se pretende restituir el patrimonio afectado, el daño emergente debe ser plenamente comprobable. Esto no solo significa que deberás poder presentar pruebas del daño causado. También tendrás que contar con evidencia del valor de los bienes dañados y, a la misma vez, del costo de las reparaciones implicadas.

Así mismo, no podrás aspirar a que mejoren los bienes dañados, porque solo se intenta restituir el patrimonio existente. Es decir, si en un accidente automovilístico el afectado tenía un auto modelo 2015, no podrá demandar recibir un 2019. Lo normal será reparar el mismo automóvil. Pero si es declarado como perdida total, solo podrá recibir como indemnización un vehículo de características similares al anterior.

¿Significa eso que no puedo demandar indemnización por la perdidas de ingresos económicos generados por un accidente?

El daño emergente solo es una de las causales para demandar indemnización. En el mismo orden de ideas, existe el lucro cesante. Esto es, como su nombre lo indica, el lucro, o ganancia, que dejaste de percibir a causa del daño. Por ejemplo, si en el accidente de transito mencionado anteriormente el vehículo afectado es un taxi existirá lucro cesante. Durante el tiempo que el automóvil no pueda transitar, el dueño y el chofer verán afectado su patrimonio al no tener ingresos.

Existe otra causal para demandar indemnización. Es el daño moral. Este hace referencia al daño sicológico causado debido a la angustia generada por el perjuicio. Cómo podrás ver, el tema de la indemnización tiene varios aspectos a tomar en cuenta.

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