¿Sabes de una familia que se caracteriza por el abuso y la explotación de los hijos menores de edad? En casos como esos, se pueden adoptar una medida de protección con fin de proteger o restaurar los derechos del menor. A este respecto, la Ley N° 19.968 establece las bases legales de este proceso.

¿Cómo puedo obtener una medida de protección?

En vista de la finalidad de la protección, se trata de un proceso relativamente fácil de iniciar. Bastará con que presentes una denuncia de los hechos. Cabe mencionar que podrá presentarla cualquier persona que esté interesada en el caso. Por lo tanto, no necesitas ser familiar del menor si deseas presentar dicha denuncia.

Sin embargo, también de puede obtener una medida de protección mediante una demanda.

Sin importar si se trata de una demanda o de una denuncia, el procedimiento es el mismo. Normalmente se celebrarán dos audiencias en el juicio, aunque no hay objeción en que se celebren más en caso de ser necesario. Y la sentencia definitiva se deberá dictar de forma oral a más tardar noventa días después de celebrada la primera audiencia.

¿Tengo que esperar a que se dicte una sentencia definitiva para que se aplique alguna medida cautelar?

No. Aún antes que se dicte la sentencia del juicio, el juez puede ordenar que se adopten medidas cautelares. De hecho, en algunos casos, podría ordenar estas antes de que se celebre la primera audiencia.

Dentro de las posibles medidas está el confiar el cuidado del menor a una persona en quien confíe este. Podría ser uno de los padres, en caso que estos no vivan en la misma casa. O, en su defecto, podría ser un familiar cercano.

Pero, ¿qué ocurre si no existe ninguna persona que pueda cuidar del menor? Un posible razón sería que no viva ningún familiar cercano en la zona donde reside el menor. En ese caso, se podría ordenar el ingreso del niño o adolescente a un centro de residencia.

Por otro lado, también podría ordenarse que se suspenda el derecho de una persona a mantener relación directa con el menor. Por ejemplo, supongamos que uno de los padres, que no vive con el menor, es quien lo maltrata. Entonces podría ordenarse la suspensión del derecho de visita hasta que se dicte una sentencia definitiva.

Por otro lado, en casos más extremos, podría prohibirse la presencia del ofensor en el hogar común. Esto significa que, aunque ambos padres vivan son sus hijos, el ofensor deberá salir de su hogar. En casos como estos, probablemente también se prohíba la estancia del ofensor en la escuela del menor. Así mismo puede limitarse la concurrencia del ofensor a cualquier lugar que visite frecuentemente el menor.

Otra posible medida podría ser la prohibición de la salida del país del menor. Esto es con el fin de garantizar su integridad.

¿Qué otro factor tomará en cuenta el juez para adoptar alguna medida?

Debes saber que el maltrato en sí no es el único factor que tomará en cuenta el juez. Recordemos que algunas de las medidas adoptadas podrían implicar separar a los menores de sus padres. Por eso, el juez tomará en cuenta la opinión del menor, considerando la edad y madurez de éste.

Por supuesto, esto no implica que por el hecho que un niño no quiera separarse de sus padres, no se adoptará ninguna medida de protección. Aunque se tomará en cuenta la opinión del menor, ésta no es en sí el factor determinante.

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